María Castrejón


Escrito por  Txus García

“no sé si pájaro o jaula

mano asesina
o joven muerta entre cirios

o amazona jadeando en la gran garganta oscura
o silenciosa

pero tal vez oral como una fuente
tal vez juglar
o princesa en la torre más alta.”

(Alejandra Pizarnik)

¿Han sentido ustedes alguna vez esa sensación animal que te recorre cuando miras a los ojos de unx desconocidx y te sientes parte de su manada? Eso me pasó a mi cuando conocí a esta maravillosa señora, escritora y pensadora toda ella, y amante, como no, de la conversación inteligente salpicada por un exquisito sentido del humor.

 

Detrás de sus maneras amazónicas de diseccionar, entender y arrasar con etiquetas literarias, académicas y sociales, hallé ternura y coherencia. Ella es directa, certera, única en esa manera de mirar la vida y de mirar(te). Te interpela sin apenas hablar, porque actúa de modo cristalino y eso hace que unx se cuestione si abrazarla o debatirle cualquier cosa con tal de disfrutar, un poco más, de su compañía y verbo afilado.

En este banal mundo -batalla campal- de las letras y de las verborreas sobre la diversidad, creo que en María Castrejón he hallado un espejo, unx igual a quién escuchar y con la que medir mis ganas de reconstruirme, crear y enfrentarme a la convención de gurús,  favstars de lo queer o supuestos teóricos. Esta mujer colmada de talento(s) es cuerpo, intención, ebullición y poesía sin quererlo. Basta acudir a una de sus presentaciones o intervenciones para despertar a otro modo de comunicarse y dejar de teorizar para experimentar, vivir en carne propia aquello en lo que se cree. Se nota que no lo ha tenido fácil, que conoce los vericuetos de la vida y que no se ha desviado por atajos o caminos demasiado trillados.

Cuando escribe, cuando recita, su voz (la interior y la fónica) es potente y de sonoridad casi embriagadora. María Castrejón sabe cómo decirnos que las categorías y etiquetas son absurdas con sólo conocerla. Y eso me enamora, me hace perseguirla dulcemente por las redes (me he apuntado a su batalla por la despatologización de la poesía) y los encuentros buscados, porque disfrutar de una persona íntegra, de una creadora excepcional como ella que sabe trabajar de ese modo con imágenes y palabras, con su alteridad desde lo propio, es un lujo que yo, queridas, no pienso perderme.Perrxs todas.

 


WEARED ART
MADE BY
María Castrejón

 
 
“El arte debe ser gusto, diversión y alucinación”. (Naguib Mahfuz) “El arte no es casto. Se debería prohibir a los ignorantes e inocentes. Si es casto no es arte”. (Pablo Ruiz Picasso)

Veo perretes. O perretas.  Perrxs. Son rosas (mira qué color para pintarse el queer-po, querida), y sonríen. Sonríen porque son muchxs y todxs miran hacia adelante, sin esperar que nadie les defina ni les diga qué deben hacer. Están ahí. No son de nadie aunque lleven collar, sólo es un acto de coquetería porque ellxs son divinas. Se han desprendido de etiquetas y están in-dis-order, esperando que bellas señoras y estupendos caballeros luzcan esta maravillosa camiseta con su efigie entre tierna y asalvajada. Perrxs distintas todas. María Castrejón y Susanna Martín han manipulado elementos, textualidad e imagen para reconstruir, reconfigurar y des-naturalizar lo obvio. Ya lo hacen con sus artes respectivas, así que en esta ocasión, en esta obra conjunta, van más allá y trans-greden lo habitualmente esperado y nos vuelven a todxs perrxs.

Escrito por Txus García